TODAS LAS PIEDRAS

Lucia Tello

Texto. Patricia Bueno del Rio

15 Septiembre / 5 Octubre

Organiza: Plan Renove.

 

La habitación. Óleo sobre lienzo. 95x100cm. 2019

INDOOR

 

El reflejo de un pensamiento interno adquiere un mayor sentido cuando se comparte tras despojarse de su carga, que cuando se incurre por él en la reiteración comprensiva, y esto, como práctica, debería extenderse.

 

Cuando entendemos que aquello que vemos cuando cerramos los ojos no es más que el sumario selectivo de nuestra propia experiencia, tenemos dos formas de gestionar esta carga: tirar con fuerza, o lanzar las piedras.

 

La pintura de Lucia Tello (Sevilla, 1996),  es la materialización esencial de un pensamiento fragmentado, impuesto e inconsciente. 

Su obra representa imágenes parciales, en las que parece existir voyeur discreto que es testigo de un espacio que no ha podido abarcar por completo, y que por tanto, describe una realidad fragmentada que debemos descifrar a través de rastros nimios. 

 

Barbacoa. Óleo sobre cartón. 14x21cm. 2019

Representa formas irregulares, líneas que van de un punto a otro, grafismos, superposiciones de líneas y manchas inspiradas, a veces, en formas de la naturaleza como ondas del agua, surcos de las rocas, el bosque, la erosión del agua y el aire en la piedra.  

También el lago, el mar, el movimiento del agua. Pero además, representa figuras, cabezas, mensajes encriptados, formas deformes, y paisajes reconstruídos.

Los formatos, pequeños en su gran mayoría, son una declaración de  principios, reflejo de la necesidad del lazo íntimo, y por ello necesita proximidad.

 

En el mensaje, plantea dicotomías que se enfrentan por contraposición: dentro/fuera, reconocible/inaprensible, visible/invisible o luminoso/oscuro nos hablan de nuestra vida cotidiana pero también del propio medio pictórico.

 

Cada obra es un enigma donde las formas aparecen suspendidas en un tiempo contingente, que sin embargo, y a pesar de la ambigüedad, son respuesta a experiencias vitales propias, que al contactar con el espectador, dilata su simbología.  Al asomarnos a sus obras, si observamos detenidamente, los límites que separan lo que reconocemos de lo incomprensible se diluyen y abren la puerta a un mundo más complejo, el de nuestra propia experiencia, el de la interpretación. 

 

Los constructos mentales que combinan los estímulos externos e internos, posibilitan transformar el propio tema de la pintura, y ésta, pasa a convertirse más que una imagen que refleja la realidad; es una realidad en sí misma. La suya. La tuya. La de todos.

 

El palo. Óleo sobre cartón. 14x21cm. 2019

Organiza: