Me llamo Rubí, Diamante, Perla, las joyas de la boda de mi madre

CHELO MATESANZ

15 Oct / 12 Dic. 2020

Cuando mi madre abre la boca, yo pierdo la voz. 2020 Tela cosida y madera. 128 x67 x 61 cm. Mamá.2020 Tela pegada. 60x50 cm.

Cuando Rubén me pide que escriba sobre la exposición, la única frase que consigo construir mentalmente es esta: “mi madre se ha muerto”. No quería escribirla, pero hasta que lo he hecho no he podido continuar con el texto. Veo ahora, leyendo y pensando en las obras que he realizado para este proyecto, que la frase que no podía escribir estaba en todas y cada una de ellas. No dejaba de no escribirse.

“Lo que no dejaba de no ocurrir”, que es el título de una de las obras, la primera, en las que se hace referencia a lo que Lacan llamó lo real, y que para el psicoanálisis no sería lo que se percibe, sino precisamente, aquello que no deja de no representarse. Podría decir ahora que esto es lo que subyace, lo que se proyecta también en todo lo que la exposición muestra, aquello que no cesa de no recordarse, percibirse o escribirse. Para Lacan es lo que está borrado pero no deja de intentar realizarse en cada una de las cosas que pensamos o hacemos. Así, he ido repasando, cosiendo, remendando, examinando, analizando con atención y cuidado… obra tras obra, mirando con detenimiento el vínculo que ha construido lo que soy. Desde el principio, cuando una vida se subordina a otra, la sostiene, autoriza, cría, educa, asea, toca, protege, arropa, mira, alimenta, defiende… Asociando libremente, actuando con espontaneidad, quizá esta sea mi exposición más subjetiva porque explora precisamente la producción de subjetividad y cómo se ha construido y transformado en la época y la vida que me ha tocado vivir. La educación, la moral, el conocimiento, los prejuicios, la identidad y los valores, los enunciados sociales. El arte es una forma de hablar del momento, del histórico y del personal.

 

En nuestro día a día, hoy todo es inmediato, lo que implica que analizarse es difícil, ya que sugiere varias cosas, por un lado es un tiempo que se invierte y por otro un cambio para el futuro. Pensar sobre lo hecho es admitir que tenemos tiempo por delante y que esta acción tiene que producir cambios, modificar algo a corto o largo plazo. 

Ahora dejo las obras en este espacio, se leerán y construirán en la subjetividad de quien las mire, yo me iré y ellas podrán andar ya solas, modificarse y reelaborarse en la ficción o la realidad de cada espectador. 

 

Chelo Matesanz

Obra. Mamá.2020.60 x 50 cm. Tele pegada y marco cuadro.
Sala galería
Cuando mi madre abre la boca, yo pierdo la voz. 2020. 278 x 67 x 61 cm. Tela cosida, marco y bastidor y metacrilato
Sala galería.
Roban a una niña (I). 2020. 90 x 53 x 37cm. Tela cosida, vestido Marca Blumarine, cerámica y madera.
Detalle, Roban una niña.
Mama. 2020.60 x 50 cm. Tela pegada
El perro es fiel y el gato es gris. Tijeras pequeñas. 2020. 284 x210 cm. Tela cosida